¿Por qué no hay más emprendedores?

¿Por qué no hay más emprendedores?

Dos noticias positivas.

Nuestra Tasa de Actividad Emprendedora (TEA), que mide las iniciativas con menos de tres años y medio en el mercado, ha superado por primera vez en ocho años el umbral del 6 %, acercándose a cifras anteriores a la crisis (en 2007 estaba en 7,6 %). Ha aumentado un punto respecto al 2017, pasando del 5,2 % al 6,2.

Nuestros emprendedores están por encima de economías como la alemana (5,3 %), francesa (3,9 %) o italiana (4,3 %).

Dos noticias negativas.

Así, aunque estos datos son positivos, estamos casi dos puntos por debajo de la media europea del 8,1 %.

Un estudio publicado por Educa 2020 y la Fundación Axa ponía de manifiesto una realidad muy preocupante para nuestra economia. Hasta el 25,2% de los universitarios quieren tener un empleo público, frente al 22,6% que prefieren trabajar en una multinacional y al 18,8% que sueña con montar su propio negocio.

https://www.axa.es/documents/1119421/134089346/E2020+Secundaria+Presentaci%C3%B3n+Espa%C3%B1a.pdf/53302f98-cd6d-cff4-3ddc-10a3b2ec812e

¿Cuáles son los motivos?

1) Alto coste para emprender. La cuota de autónomo mensual en comparación con otros países de la Unión Europea, no es precisamente una cuota económica. En España se paga cada mes en torno al 29% de la base de cotización que se haya elegido. Teniendo en cuenta que la mayoría de autónomos , más del 80%, escoge la base mínima de cotización de 919,80 euros al mes, la cuota de autónomo en 2018 asciende a 275 euros mensuales. España es el país que peor se posiciona de todo nuestro entorno en la UE para abrir un nuevo negocio. Por delante se encuentran países como Macedonia, Letonia o Georgia, según el índice elaborado por el Banco Mundial, Doing Business.

2) Burocracia. Para crear una empresa se puede llegar a tardar varias semanas cuando para darse de alta en el paro se tarda 1 día.
Independientemente de la actividad, hay algunos trámites que debes realizar antes de comenzar con tu actividad:

• Con Hacienda: declaraciones previas, alta en el IVA e Impuesto de Actividades Económicas (IAE), declaración censal de inicio de actividad y obtención del CIF (si constituyes una sociedad).

• Con el Registro Mercantil: inscripción de la sociedad, en el caso de constituirla.

• Con la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS): inscripción del empresario en el Régimen de Trabajadores Autónomos (RETA), inscripción de la empresa, alta de empleados.

• Notaría: aún es imprescindible que si constituyes una sociedad, vayas en persona a la notaría para firmar las escrituras así como para algunos trámites si eres autónomo.

• Desde el momento cero en que se empieze la actividad, hacer frente a tributos o impuestos.

3) Flujos de caja negativos por devolución de IVA : tanto autónomos como empresas tienen que hacer una devolución de IVA (en caso de que haya un saldo positivo de ingresos y costes de IVA) incluso si gran parte de las facturas no se han cobrado todavía

4) Miedo al fracaso. La principal diferencia entre la cultura empresarial española y la americana reside en la actitud frente al fracaso. En España el miedo al fracaso nos paraliza, se asocia a la pérdida de oportunidades, lo vemos desde un punto de vista trágico, es una sombra en el currículum que no es fácil de evadir. En Estados Unidos el fracaso se asocia a la apertura de nuevas oportunidades, se considera un motivo para generar cambios e innovar. Además, ¡puede suponer hasta una ventaja en tu historial profesional!

5) Miedo al esfuerzo. Hay que sacrificarse mucho, pues los frutos no llegan al primer año, ni al segundo. Hay que contar con una bolsa de dinero para aguantar los primeros años invirtiendo, trabajando y esperando con paciencia. Los trabajadores por cuenta ajena, los asalariados, trabajan una media de 36,5 horas semanales. Mientras tanto, los trabajadores por cuenta propia lo hacen hasta lo hacen 45,1 horas, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

6) Falta de formación y promoción del emprendedor: existe mucha formación en universidades para crear futuros ejecutivos pero se encuentra muy poco o nada para la educación de futuros emprendedores. Eso provoca que El 80% ( ocho de cada 10) de las de las startup fracasen el primer año de creación. De las dos que habían conseguido sobrevivir, una de ellas (el 50%) habrá desaparecido durante el año siguiente.