Madam C. J. Walker

Madam C. J. Walker

Hoy no hablaré de una de esas historias americanas, donde la trama se complica un poco y termina en victoria. Este artículo va de una persona que lo tenía todo en contra y logró un éxito sin precedente y que aún hoy, puede asombrarnos.

Su nombre de nacimiento fue “Sarah Breedlove”. El 23 de diciembre de 1867, ella nacía en una plantación de Filadelfia, Pensilvania, donde sus padres, Owen y Minerva Anderson Breedlove, eran esclavos. Fue el primer miembro de su familia que nació libre de la esclavitud.
La vida la golpeó a temprana edad, ya que a los 7 quedó huérfana de padre y madre.
Contrajo matrimonio a los 14 para huir de los abusos de su cuñado.
A los 17 se convirtió en madre y a los 20 años quedó viuda. Para sobrevivir ella y su pequeña hija comenzaron a trabajar en las cosechas de algodón de las plantaciones de la zona, en sus tiempos libre lavaba ropa y también ayudaba a su hermano en una peluquería.
A los 25 años contrajo una enfermedad por la cual comenzó a perder el cabello. En esa época la mayoría de los estadounidenses no contaban con agua corriente en sus hogares ni calefacción, por lo que se bañaban y se lavaban el cabello con poca frecuencia. Además sus problemas venían principalmente de una dieta deficiente, escasos hábitos de higiene y productos como sosa cáustica que eran incluidos tanto en los jabones para lavar la colada como en los de la limpieza del cabello.

Ella aprendió sobre el cuidado del cabello de sus hermanos en la peluquería. Después de probar distintos remedios y productos, decidió, un poco empujada por su situación económica, intentar prepararse sus propios champuses usando en la fórmula azufre.
Resultó que su producto funcionaba, pero claro, para venderlo, tenía que ir puerta a puerta y haciendo demostraciones, supongo que os imagináis, las dificultades que llevaba realizar esta actividad, siendo mujer y negra, en esa época.

Su producto el ‘Wonderful Hair Grower’, derivó en toda una línea de belleza de champús y tratamientos que vendió por todo el Sur de Estados Unidos. A sus 38 años, creó su propia marca de belleza (Madam C.J. Walker) que adoptó el nombre de su tercer marido, el reportero Charles James Walker.

Lo suyo fue una excelente estrategia de marketing. Además de demostrar la eficacia de sus productos in situ y de venderlos también por correo, sus anuncios, mostraban el antes y el después del uso de los tratamientos. Y supo centrarse en un nicho de mercado antes si quiera de que naciese el concepto de ‘target’ (público objetivo): se publicitaba en periódicos ‘negros’ y estampó sus productos con su propia imagen, para llamar más la atención de sus clientas principales, las mujeres de origen afroamericano.

Sus productos del cuidado del cabello le mostraron a las mujeres negras que ellas podían satisfacer la imagen Americana ideal, y a la vez demostrar su herencia única.

En la convención nacional de la liga de negocios de Negros, Julio de 1912, Walker dijo: “Soy una mujer que vino de los campos del algodón del sur. Allí me promovieron a la tina de lavar. Y de allí me promovieron a la cocina. De allí me promoví al negocio de la fabricación de mercancías y preparaciones del pelo…. He construido mi propia fábrica en mi propia tierra.”

Inspirada por el modelo de la National Association of Colored Women, comenzó a organizar a sus agentes de ventas en clubes locales y estatales. En 1917 organizó su primer conferencia anual de “Madam Walker Beauty Culturists” en Filadelfia. Durante la convención dio premios no solo a las mujeres que habían vendido la mayor cantidad de productos y atraído a nuevas agentes de venta, sino que también a aquellas que habían contribuido con la mayor cantidad de caridad en sus comunidades.

Madam C.J. Walker murió a los 51 años en Villa Lewaro el domingo 25 de mayo de 1919 debido a complicaciones de su hipertensión. En su testamento dejó dos tercios de sus futuras ganancias a la caridad y a su legado. Cuando murió era considerada la mujer afroestadounidense más rica de los Estados Unidos
“I got my start by giving myself a start.” / “Comencé dándome un comienzo” -Madam C.J. Walker
Es su frase más conocida, después de conocer su historia, da que pensar…¿verdad?..