¿Los trabajos perfectos existen? Bienvenidos al Job Crafting.

¿Los trabajos perfectos existen? Bienvenidos al Job Crafting.

¿Te has sorprendido alguna vez pensando cómo sería el trabajo de tus sueños?

El trabajo ideal y perfecto no existe, a todos nos gustaría cambiar, al menos algún aspecto, de nuestro trabajo, o no tener que hacer alguna de las tareas.

El término Job Crafting o construcción del trabajo, lo definimos como una metodología y/o herramienta de trabajo que nos permite diseñar nuestro puesto de trabajo de forma proactiva, adaptándolo a nuestra forma de trabajar.
Es una tendencia que surge en el ámbito de la psicología de los investigadores J. Berg, J. Dutton y Wrzesniewski (Universidad de Yale). Ellos señalan que la felicidad en el trabajo no depende tanto de las variables externas, sino más bien de las internas (significado que le doy al trabajo, actitud ante el trabajo, percepción del trabajo, hacia donde dirigimos el foco o atención en el trabajo).

Lo que busca esta técnica es detectar qué tareas nos hacen más felices realizar y cuales menos, qué necesitamos para realizar las tareas de una forma más entusiasta, cómo diseñar nuestra jornada laboral y nuestro trabajo focalizándonos en lo que nos aporta bienestar, desarrollando y poniendo en práctica microacciones que lo favorezca o nos aporten una dosis extra cuando tenemos que encarar tareas menos deseadas.

El paso previo antes de aplicarlo será tener consciencia de nuestra situación en el trabajo, conocer qué nvos gusta, en qué somos buenas, cuáles han sido nuestras mayores satisfacciones tanto en el terreno profesional como personal, con el objetivo de conocer nuestras pasiones, fortalezas y así definir los objetivos de nuestro plan de carrera profesional.

Para llevar a cabo esta acción se puede utilizar un análisis DAFO, un estudio de nuestro perfil por competencias, un análisis holístico vida profesional / personal / satisfacción, etc
Se trata de parar y dejar de hacer, para pensar en qué quiero hacer, qué hacer, cómo hacerlo, y en transformarlo en saber hacer

Las tres áreas del Job Crafting:

  • Task Crafting: en base a las aptitudes personales de cada profesional, se modifican las responsabilidades habituales adaptándolas a sus capacidades. De esta forma, se consigue optimizar la jornada laboral mejorando la productividad y reduciendo el esfuerzo y tiempo requerido en cada tarea. Un ejemplo de ello sería, asumir nuevas tareas, que requieran nuevas habilidades, para dejar atrás la monotonía del trabajo.
  • Relational Crafting: incide sobre la manera en la que los profesionales interactúan con las personas de su entorno laboral. Se consigue ser más consciente de los impactos positivos o negativos que se generan al comunicarse con los demás. Cuando hay una incidencia positiva, la satisfacción del trabajo mejora. Por ejemplo, un trabajador puede evitar establecer contacto con trabajadores problemáticos o tóxicos, de su alrededor.
  • Cognitive Crafting: hace referencia a cómo se perciben las tareas y las relaciones derivadas del trabajo. Ayuda a dejar de verlas como una labor prosaica, rutinaria y cerrada ante cualquier cambio potencial pasando a ser un campo abierto donde encontrar la satisfacción y contribuir a causas importantes. Un ejemplo de ello sería, un profesor que no ve su trabajo como dar una sesión técnica a sus alumnos durante unas horas, sino como la posibilidad de cambiar la vida o crear mejores futuros profesionales en una materia, un enfoque mucho más vocacional.