Diferencias entre «soft skills» y «hard skills»

Diferencias entre «soft skills» y «hard skills»

Años atrás, el currículo básico se componía solo, de datos personales, experiencia y formación.
Y por correspondencia, en los procesos de selección, los profesionales encargados de escoger a la persona adecuada para el puesto realizaban un análisis del candidato en base a las hard skills o habilidades duras.

¿Qué son las hard skills?
Las habilidades duras son aquellos conocimientos adquiridos mediante la formación educativa reglada, así como mediante la experiencia profesional. Generalmente, la persona aprende las “hard skills” en el aula, mediante la utilización de libro u otros materiales, o en el trabajo mediante la repetición constante de su tarea. Podemos decir que las habilidades duras son todas aquellas habilidades concretas que permite llevar a cabo una determinada tarea o trabajo. Ejemplos de estas habilidades serían: los grados o certificados académicos, competencias en idiomas extranjeros, programación de ordenadores, conocimientos legales o manejo de maquinaria industrial.
Es cierto que alcanzar un buen nivel de este tipo de habilidades duras te abre puertas ya que las empresas demandan empleados formados en diversas áreas para solucionar sus problemas. La parte negativa de sólo poseer las hard skills es a la hora de diferenciarse, ya que hay muchos candidatos pueden poseer el mismo nivel o incluso uno mayor. De hecho, una de sus características es que siempre son cuantificables y por lo tanto, comparables. Y lo peor es que las hard Skills son esenciales para un trabajo determinado pero son inútiles para otro, los conocimientos de un cirujano por válidos que sean, no le sirven a un panadero.

Hoy en día, en cambio, los responsables de recursos humanos saben que las más difíciles de encontrar son las habilidades blandas y que también son las más importantes, ya que con buena actitud y motivación, los empleados pueden aprender nuevas habilidades, pensarán de forma más innovadora, sabrán adaptarse mejor a los cambios y conseguirán ser más productivos


¿Qué son las soft skills?
Las habilitades blandas son todas aquellas habilidades que no son necesarias para el desarrollo técnico de un trabajo pero que hacen aumentar su calidad.
Las soft skills son todas aquellas habilidades relacionadas con la inteligencia emocional, la capacidad de comunicación, la habilidad de trabajar en equipo, la facilidad de adaptarse a los cambios, también destacan el liderazgo, el autocontrol, la productividad personal, la negociación, la gestión del estrés, la resolución de conflictos y la gestión del tiempo. Como se puede apreciar, las habilidades blandas tienen más que ver con las actitudes de los empleados para enfrentarse al día a día en la empresa. Estas habilidades son transversales a cualquier carrera profesional. Cualquiera de las características anteriormente descritas, son necesarias en cualquier puesto de trabajo, puesto que las soft skills, son el conjunto de características que nos hacen destacar como buenos profesionales.

Las habilidades laborables necesarias para el 2030

Las habilidades laborables necesarias para el 2030

Teniendo en cuenta la relevancia que tendrán la inteligencia artificial, la cibernética o la biotecnología, cambiará el entorno laboral actual y habrá que estar preparado, la valía y cualidades personales de cada uno, entrarán en competencia directa con estas evoluciones, por lo que si queremos seguir siendo una pieza clave en el mercado laboral, deberemos evolucionar con él y adquirir nuevas habilidades y competencias que nos hagan ser más competitivos.

Este artículo está escrito, con la única intención de informar cuales son las tendencias, de lo que parece ser, que serán las cualidades más valoradas de aquí a una década.
Siempre ha existido el debate de si… ¿se nace o se hace? Obviamente todos tenemos una cualidades innatas, pero prácticamente todo se puede entrenar.

Algunos teóricos proponen la «regla de las 10.000 horas» con el argumento de que es un período de tiempo suficiente para practicar una acción y alcanzar un nivel de excelencia. Ósea que en principio, hay tiempo de sobras, como para prepararse y adaptarse.

Las habilidades que debería tener cualquier profesional que quiera permanecer activo en el 2030 son:
1. Resolución de problemas complejos
Los problemas del día a día requieren personas que sepan cómo resolverlos de una manera única y eficiente. Tener un proceso para resolverlos es clave para determinar la mejor solución en cada caso. Por ejemplo, definir el problema, generar soluciones en un abanico de opciones, implementar la más adecuada y comprobar su resultado, sería un buen proceder.
2. Pensamiento crítico
Aparece cuando una persona toma decisiones o analiza las opciones con el fin de producir una solución o guiar sus acciones, usando experiencias pasadas y actuales, observaciones, y razonamiento, uno piensa críticamente cuando enfrenta cualquier dilema o decisión.
3. Creatividad
Es la capacidad de crear o desarrollar ideas y a nivel laboral puede significar, la capacidad de convertir en realidad los proyectos que se hayan conceptualizado.
4. El manejo de personas
En este apartado existe una regla de oro: trata a las personas cómo quieres ser tratado. Además aprender a delegar las tareas, a fijar normas claras, motivar a los compañeros, utilizando siempre el respeto, tacto, ética y empatía, ayudará a realizar esta complicada tarea.
5. Coordinación con los demás
Esta es esencial para el buen funcionamiento de cualquier organización. Para lógralo es necesario desarrollar la capacidad de comunicarse de manera efectiva.
6. Inteligencia emocional
Se trata de alcanzar una suficiente madurez emocional que requiere ser consciente de tu propia personalidad, estilo de trabajo y métodos de comunicación. La inteligencia emocional se trabaja de la mano con la gestión de personas, ya que, una vez que sabes cómo funciona tu cerebro, entonces puedes buscar manejar las relaciones personales y profesionales con mayor eficacia.
7. Juicio y toma de decisiones
Se refiere a la habilidad para escoger entre varias opciones y elegir la mejor y más efectiva.
8. Orientación de servicio
Esta capacidad debe buscar anticiparse a identificar las necesidades de los clientes y encontrar la forma de ofrecer un servicio y una atención que no solo cubra esas necesidades de forma efectiva sino que además, supere las expectativas.
9. Negociación
Esta habilidad es importante para romper las barreras y lograr soluciones que sean mutuamente beneficiosas y exitosas.
10. Flexibilidad cognitiva
Es la capacidad de adaptarse y acercarse a diferentes situaciones inesperadas. Esto significa dos cosas: que una persona debe tener la capacidad de ser flexible y adaptarse a los problemas que puedan surgir y también ser capaz de aprender de los procesos y técnicas rápidamente cuando entran en un ambiente nuevo o desconocido.