¿Por qué mi empresa debe estar en redes sociales?

¿Por qué mi empresa debe estar en redes sociales?

Cada vez más las empresas que están presentes en las diferentes redes sociales, pero, todavía hay muchas que se muestran reacias a la hora de dar este salto. Es innegable que cada vez estamos más expuestos a los medios sociales, que no hay día que no invirtamos tiempo en ellos, y que su influencia en nuestras vidas está aumentando. Por eso, cuesta creer que todavía haya personas que piensen que “esto de las redes sociales no sirve para nada”.

Cada empresa debe evaluar su presencia en redes sociales. No está en discusión si deben estar o no, sino de qué manera deben estar, cual red social es la que mejor se adapta a ellos, donde se encuentre su público objetivo para interactuar con ellos y sobre todo, planificar una estrategia adecuada.

Y no vale estar en las redes sociales solo con la única motivación de vender, porque cuando se trabaja con un objetivo tan pequeño, generalmente se empieza por publicar 4 o 5 veces contenido, emerge la desilusión y el perfil queda inactivo. Tampoco vale delegar esta tarea en una persona de la organización sin tiempo, ni recursos, ni formación, porqué difícilmente va a obtener algún resultado, al igual que si hiciese cualquier otra tarea con estos condicionantes.

Además, siendo sinceros, si hoy en día buscas una empresa o una marca y no la encuentras a internet, ¿realmente de inicio ya confiarás en ella?

Volviendo al título ¿Por qué mi empresa debe estar en redes sociales?

  1. Anticipación: Si tu marca es relevante y no está en las redes sociales, lo estará, sólo es cuestión de tiempo. Tus clientes están en las redes sociales, ellos pondrán tu marca en los social media, anticípate y controla el mensaje.
  2. Visibilidad: El crecimiento de usuarios en este medio es exponencial. Se accede desde cualquier lugar. En dispositivos móviles con conexión a Internet, en equipos portátiles, en equipos de escritorio, en casa, en el trabajo. Si no estás, no existes.
  3. Información: En los grupos que se forman en las redes sociales se genera un flujo increíble de información. Canalizarla y recogerla para la mejora continua de la empresa puede resultar un elemento diferencial y una herramienta de marketing muy potente para garantizar un futuro creciente e innovador.
  4. Relevancia: Estar en las redes sociales con una estrategia bien estructurada, con un sitio personalizado, nos dará, además de presencia, relevancia.
  5. Profesionalidad. No sólo se usan para contestar cuestiones de clientes. También sirven para que demuestres lo que tu empresa sabe del mercado en el que se mueve al publicar noticias relacionadas con el sector.
  6. Comunicación: Igualmente este canal nos sirve para comunicar a los usuarios cualquier noticia de la empresa. En una sociedad sensibilizada por temas sociales, medioambientales, etc. Este es un canal ideal para comunicar las actuaciones corporativas en esta línea.
  7. Branding. Al mismo tiempo, es un medio perfecto para mejorar el branding. Para ello, es necesario cuidar todo el contenido que se vuelca: logo, imágenes, tono y redacción…
  8. Prescripción: Las redes sociales son el canal de la prescripción, sirve para que los usuarios nos recomienden en sus círculos familiares, de amistades o profesionales. Hay que aprovechar este entramado de conexiones para crear mensajes atractivos que se difundan exponencialmente.
  9. Atención al cliente. Permite a los usuarios plantear sus dudas, solicitar información, o incluso exponer nuevas sugerencias, aunque también hay usuarios que utilizan las redes sociales para expresar sus quejas. Esto último, aunque a priori sea negativo, no siempre es perjudicial, ya que muchas veces una queja o comentario negativo bien gestionados y solucionados a tiempo, pueden jugar en nuestro favor mejorando nuestra imagen o incluso incentivando el deseo de compra.
  10. Segmentación. La publicidad a través de las redes sociales es otra de las ventajas a tener en cuenta. En comparación con los medios de publicidad tradicionales tiene un coste muy bajo y su alcance es muy amplio. Además, te permite segmentar a tu público con gran rigurosidad, transmitiendo tu mensaje a un público muy acotado, y aumentando así la  probabilidad de ofrecer la publicidad a las personas que realmente puedan estar interesados en tu marca.
  11. Promociones y concursos. Una amplia gama de apps te facilitarán interactuar con tus clientes creando promociones y concursos para ellos fidelizándoles de alguna manera.
  12. Viralización. El poder de viralización de las redes sociales es enorme. Aprovéchalo para promocionar tu empresa ante cliente potenciales.
  13. Y básicamente… ¿quieres ser el último en entrar?

La autoridad en el trabajo

La autoridad en el trabajo

Tenemos un pasado cercano en que lo que día un padre, un profesor o un cura, se hacía sin discusión. Eran referencias de autoridad muy claras para la sociedad. ¡Lo mismo pasaba con un jefe! A nadie se le ocurría llevarle la contraria. A día de hoy, la realidad es bien distinta, el mundo ha cambiado.

Antes se mandaba al empleado, básicamente porque la persona obedecía y porque no se valoraba al individuo. Obviamente en aquella situación, era más sencillo tener una posición de poder. Hoy, en cambio, es impensable saber dirigir (que no mandar) a las personas.

Cuando se dirige, se puede optar por dos estrategias, la de la autoridad o la de la persuasión. Y un líder tiene que ser capaz de ejecutar ambas.

Un jefe que prefiera persuadir, no es menos fuerte, ni menos exigente, ya que son condiciones naturales a la función de un líder efectivo. En la mayoría de las ocasiones es liderazgo se debería basar en la persuasión: convencer a los subordinados de que hay que actuar de tal manera. La persona rinde más cuando está convencido de lo que hace.  En la persuasión se produce un intercambio de ideas: el líder expone o vende sus objetivos, trata de convencer, pero tiene en cuenta la opinión de sus colaboradores.

Eso no quiere decir, que cuando un equipo o un trabajador, rechace las propuestas del líder, no cumpla las normas, provoque problemas, etc… no se tenga que utilizar la autoridad y hacerlo con determinación. Y cuando eso ocurre, el líder debe imponer su autoridad aunque sea impopular.

El ejercicio de la autoridad no debe pecar ni por exceso ni por defecto, sino que debe encontrar un punto medio. Un punto medio que debe conjugar su estilo de mando, lo que quiere la compañía y los empleados, y el propio carácter de la persona. Se alcanza un estilo de autoridad equilibrado trabajando en equipo y dando a cada uno el espacio que necesita, así como detectando cuál es el potencial de los empleados y sabiendo cómo desarrollarlo.

El líder tiene derecho a exigir, a dar órdenes, etc., lo que no tiene derecho bajo ningún concepto es a abusar de las personas, a avasallarlas, a humillarlas.

Dar un puñetazo en la mesa acompañado de palabras fuertes siempre que se discute un asunto o dejar que un conflicto discurra como si nada pasase sin mover un dedo, son dos posturas nada beneficiosas para la empresa y para el equipo de persones, porque estar en alguno de los dos extremos, no aporta nada positivo.

Ganarse el respeto y el reconocimiento de sus colaboradores es en sí mismo un reto. La autoridad personal se cimenta a base de:

  1. Liderar respetando a las personas, sin traicionarse en la dificultad, sin romper el equipo con decisiones erráticas, sin esconderse, siendo un referente…
  2. Se hace fundamental mantener el sentido del humor en la adversidad y la humildad para seguir aprendiendo.
  3. Crear condiciones para la colaboración. Se debe actuar con humildad y siendo consciente de que el éxito reside en la capacidad de los equipos, y no en las individualidades
  4. Defender el amor por el trabajo bien hecho.
  5. Tomar decisiones cuando otros no deben o no son capaces de hacerlo.
  6. Conservar altos niveles de energía i tener una alta dosis de consistencia personal.

Lo que verdaderamente arrastra y genera compromiso es la integridad, justicia y coherencia de la persona que ejerce la autoridad.

Y por último, una frase para la reflexión:

“Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, ellos dirán: Lo hicimos nosotros”. Lao Tzu, filósofo chino.

¿Cómo regresar al mercado laboral tras la inactividad?

¿Cómo regresar al mercado laboral tras la inactividad?

Volver al trabajo después de semanas o meses de inactividad puede ser un proceso largo, incierto y estresante. Cuando más se alarga la concreción de la vuelta al trabajo, más inquietud puede generarte y  hacerte sentir desactualizado y en desventaja frente a otros postulantes, provocándote  depresión, ansiedad y otros problemas de carácter emocional.

Vale la pena recordar que algunas empresas no escogen a los candidatos que han estado mucho tiempo sin ejercer su profesión; ya que deben invertir más en la capacitación del profesional a reinsertar. Por lo tanto, reflexiona sobre qué puedes extraer de este periodo. Que se hayas estado sin trabajar, no significa que hayas estado sin hacer nada.  Es importante aprender a valorar este tiempo y potenciarlo.

La mejor forma de volver al mundo laboral es comprender por qué se terminó la última experiencia. Conocer razones del cese laboral, te ofrecerá una idea de la magnitud del problema. El objetivo es averiguar cuánto se debe a factores externos sobre los que no se puede actuar y cuánto sobre las propias acciones, sobre lo que sí se tiene capacidad de cambio, para pulir y limar esos errores.

Este artículo busca facilitar los consejos, para acelerar este proceso y sobre todo, que no aparezca el desánimo antes de conseguirlo.

  1. Es importante mantenerse activo a nivel de redes profesionales. Los excompañeros de empleo o grupos como colegios de profesionales, pueden mantenerte al tanto de las tendencias y necesidades del mercado laboral.
  2. Siempre aporta valor participar en actividades académicas como seminarios, foros, talleres. Aparte del nuevo conocimiento adquirido, puede ofrecerte contactos clave para tu propósito.
  3. Realiza actividades extracurriculares que promuevan tu desarrollo profesional y te impulsen a despejar su mente de pensamientos negativos.
  4. La formación constante es importante, con el fin de capacitarte y fortalecer tus competencias para tener mayores oportunidades en la búsqueda de empleo. Actualizar conocimientos demostrará lo preparado que estás para asumir nuevos retos profesionales y te ayudará a estar conectado con tu entorno laboral.
  5. Haz seguimiento de las ofertas. Da muy mala imagen que una empresa te llame y no sepas de qué empresa se trate. El envío masivo de currículums es una mala práctica de búsqueda de empleo que no genera más que desventajas.
  6. Actualiza tu cv, incorporando habilidades y capacidades desarrolladas en el tiempo de ausencia laboral (seguro que hay muchos más aspectos positivos para el entorno profesional de los que crees). Haz un currículum que no se estanque en el pasado, sino que mire hacia adelante y muestre todo a lo que puedes contribuir en el futuro.
  7. Construye un discurso coherente que explique tanto el parón profesional como tu deseo de retornar. Prepara las entrevistas de trabajo con antelación y de forma personalizada a la empresa y puesto de que se trate. La gente hará preguntas (¡muchas preguntas!), así que prepara respuestas claras y concisas
  8. Busca solo ofertas de empleo que se ajusten a tu perfil y objetivos. No pierdas el tiempo, ni se lo hagas perder a los reclutadores.
  9. Seguir intentándolo. Si tras un periodo de búsqueda, no se consigue un empleo, no se debe caer en lamentaciones personales. Debes seguir insistiendo.

Y siempre queda la opción de reciclarse. El periodo de desempleo puede ser utilizado para dar un nuevo giro profesional. Emprender un negocio propio, preparar una oposición o buscar una nueva y distinta salida profesional,  son algunas opciones, que puedes valorar.

¿Qué es la vigilancia tecnológica?

¿Qué es la vigilancia tecnológica?

La vigilancia tecnológica es un proceso organizado, selectivo y permanente, de captar información del exterior y de la propia organización sobre ciencia y tecnología, seleccionarla, analizarla, difundirla y comunicarla, para convertirla en conocimiento para tomar decisiones con menor riesgo y poder anticiparse a los cambios.

Y es que, el beneficio de una empresa depende tanto de las características del entorno, como de la combinación de los recursos y las capacidades de qué dispone. Por lo tanto, la gestión estratégica de la información científico-tecnológica resulta cada vez más importante para innovar y sobrevivir en un entorno complejo y cambiante como el actual. Los ciclos de vida de tecnologías y productos se acortan, los mercados se hacen globales, el riesgo tecnológico requiere ser gestionado y la innovación abierta emerge para transformar los modelos de negocio de las organizaciones. Además, Internet permite acceder, como nunca antes, a una gran cantidad de información que, muchas veces, puede resultar inabarcable, despertando el riesgo de la sobreinformación.

La vigilancia tecnológica está estrechamente relacionada con la planificación estratégica de una empresa que le da marco de actuación orientando su actividad al definir los factores críticos que deberá “vigilar”.

En la planificación estratégica se realizan las siguientes acciones:

  1. Analizar la actividad interna y externa de la empresa
  2. Identificar las Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas (Análisis DAFO)
  3. Elaborar un plan estratégico con objetivos a corto y medio plazo
  4. En función de los puntos anteriores, se definen los factores críticos de vigilancia

Identificados los factores del cuarto punto, empieza el proceso de la vigilancia tecnológica:

  1. Identificar y analizar las necesidades de información de la empresa definiendo los factores críticos de vigilancia
  2. Buscar y obtener la información necesaria para el seguimiento de esos factores
  3. Evaluar y analizar la información obtenida
  4. Difundir internamente los resultados
  5. Usar la información para la toma de decisiones

Estas cinco fases se ejecutan de forma continua y cíclica. A menudo las decisiones tomadas implican la aparición de nuevos factores críticos de vigilancia, iniciándose un nuevo ciclo.

Lo habitual, será tener que buscar información, y mantenerla actualizada y disponible para la organización, sobre:

  1. Patentes, modelos de utilidad, diseños industriales. Tanto nacionales como europeas o mundiales. La mayoría de las veces el momento en el que se presentan y otras veces, su expiración.
  2. Legislación y Normativas que puedan afectar a nuestra actividad o la de nuestros clientes o proveedores.
  3. Coyuntura socio-económica en nuestro país o países objetivo.
  4. Noticias sobre avances científicos y técnicos.
  5. Tesis doctorales y publicaciones científico-técnicas de universidades, centros de investigación y organismos
  6. Noticias sectoriales (sin descuidar otros sectores que puedan tener interferencias positivas o negativas con nuestro negocio).
  7. Información sobre ayudas y subvenciones.
  8. Productos, precios, calidades y condiciones de venta de nuestros competidores.
  9. Ferias profesionales: sectores emergentes, nuevos competidores, estrategias de distribución, nuevos productos, etc

Aplicar la vigilancia tecnológica permite:

  1. Saber hacia dónde avanzar, ya se van a descubrir nuevas necesidades en el mercado.
  2. Conocer a los competidores y por tanto, plantear estrategias dirigidas hacia ellos (colaborativas o no)
  3. Reducir el riesgo en la toma de decisiones y aumentar la seguridad de posicionamiento en el mercado
  4. Conocer los cambios del entorno tanto tecnológico como de mercado (recordad que el entorno es todo aquello que no podemos controlar)
  5. Dirigir el esfuerzo de la organización hacia donde hace falta.

Micromachismo laboral

Micromachismo laboral

Del tema del artículo de hoy, no soy un experto, quizás ni un entendido, pero me esfuerzo para aprender y poder corregir, si los tengo, los malos hábitos que voy a comentar. Mejorar la situación de la mujer el ámbito laboral, debe ser un objetivo común para los dos sexos.

La mujer ha ocupado históricamente en el mundo empresarial un papel secundario, sobretodo se podía ver en los pocos puestos directivos que ocupaban. Esta situación ha evolucionado a lo largo del tiempo, mejorando hasta llegar al momento actual. Sin embargo, el machismo no está erradicado sino que ha encontrado nuevas formas más sutiles de expresarse y esta es, el micromachismo.

Los micromachismos son manifestaciones sutiles, que a menudo nos pasan totalmente inadvertidas, de machismo. Es un machismo subterráneo, que no hace saltar nuestras alarmas la mayor parte de las veces. Muchos de estos comportamientos no suponen intencionalidad, mala voluntad, ni planificación deliberada, pero no por eso, se deben permitir.

Vamos a ver unos ejemplos, para comprobar si nos resultan cuotidianos:
1) La mujer invisible en el taller o el concesionario. También podría ser en una tienda de portes, de informática o un banco. Cuando se trata de lugares estereotipadamente masculinos, la mujer se hace invisible y el personal se dirige siempre al hombre en las conversaciones.
2) En todos los sitios anteriores, pero sobretodo en los restaurantes, la cuenta es para él. En el ámbito de la restauración también es habitual encontrar que, ante la duda de quién ha pedido la cerveza y quién el refresco, la bebida alcohólica sea para él.
3) Es difícil todavía, ver a un hombre y una mujer, que en el trabajo se lleven bien y fuera sean amigos, sin que haya nada más. Debemos hacer un trabajo importante en cuanto a dejar de sexualizar o romantizar constantemente la relación entre hombres y mujeres.
4) El hombre que esta incómodo y se siente un perdedor porque el sueldo de la novia o mujer es más alto que el suyo.
5) El comentario “Sara es una mujer fuerte”, en el fondo da por hecho, que ser fuerte es un rasgo más masculino. Y se puede aplicar con muchos otros adjetivos.
6) La clásica empresa, por ejemplo de líneas aéreas, donde los trabajadores van uniformados y ellos llevan pantalón y ellas falda, sin opción de elegir.
7) Al entrar en una empresa, confundir a la jefa, con la secretaria. Suponiendo que el que manda debe ser un hombre.

Y ejemplos más genéricos de términos en inglés (que siempre parecen mejor)
8) El mansplaining. Que es cuando un hombre interrumpe a una mujer para explicarle algo de manera condescendiente, por el simple hecho de asumir que él tiene un mejor manejo del tema que se esté tratando sin ningún tipo de prueba, desacreditando a su interlocutora simplemente por su genero.
9) El Moustaching. Que es el acto de llenar los puestos senior de liderazgo con hombres y solamente con hombres.
10) Las “Tareas womenial” (Womenial tasks) que són tareas administrativas o serviciales, realizadas por mujeres, como por ejemplo, servir café o tomar notas en una reunión de trabajo.

Seguro que pensando un poco se te ocurren muchos más malos ejemplos. Solo entre todos y todas podemos acabar con el machismo, siendo un poco conscientes y advirtiendo a quien se les “escapa” algún que otro micromachismo. El primer paso, es desnaturalizar estos comportamientos, reconocer que existen, que están mal y que no se pueden hacer impunemente. Debemos como sociedad estar a la altura. Es muy difícil acabar con los micromachismos si las respuestas que obtiene quien los combate son: “¡Cómo te pones!” o “¡Estás exagerando!”.

¿Mi empresa es eco-friendly?

¿Mi empresa es eco-friendly?

Afortunadamente, cada vez son más las empresas que se preocupan por el medio ambiente y tratan de reducir su impacto negativo en el entorno.

¿Qué es ser eco friendly? Su traducción literal es ser amigable con la ecología, es decir, ser respetuoso con el medio ambiente, pero a mi parecer su significado apropiado implica el equilibrio perfecto entre la ecología, la sociedad y la economía.

La sostenibilidad no es una moda pasajera, hace mucho tiempo que la ecología y la apuesta por la sostenibilidad se han convertido en un conjunto de valores cada vez más necesarios para el branding de una empresa. Tener un negocio eco-friendly contribuye a generar un impacto positivo en el posicionamiento de marca y en las ventas de tu negocio. Si todavía no te has planteado incorporar la sostenibilidad al ADN de tu negocio o a su RSC, toma nota de estas idees básicas.

A nivel de ahorro energético:

  1. Lo ideal sería utilizar energías renovables e incluso hacer una auditoría energética para saber cuál es nuestro consumo y poder mejorar nuestros hábitos, es una forma de reducir no solo la huella de carbono sino también la factura de la luz.
  2. Instalar un termostato programable o inteligente que adapta la temperatura a las estaciones y reduce el consumo cuando ya no queda nadie en el espacio, durante los días festivos o las vacaciones.
  3. Apostar por las bombillas LED. Las de buena calidad pueden durar hasta 25 veces más que las bombillas convencionales, pero además utilizan un 75% menos de energía.
  4. Desconectar aparatos que no están en uso: Dejar los ordenadores encendidos o en reposo se ha convertido en una costumbre muy extendida en las empresas. Sin embargo, cuando los equipos no van a ser utilizados durante más de una hora se aconseja desconectarlos, ni siquiera que un dispositivo esté apagado no significa que no esté consumiendo. Una regleta que se pueda encender y apagar es una opción adecuada.

A nivel de consumir de forma sensata:

  1. Usar papel reciclado: Reducir su uso es lo más importante, pero como las oficinas 100% libres de papel todavía son una utopía, al menos que se use reciclado y libre de cloro. Una buena opción es colocar una cajita de hojas que se pueden reutilizar, junto a la impresora por ejemplo. Otra buena idea es programar por defecto la impresión a doble cara para así aprovechar mejor los folios.
  2. Evitar los elementos no reciclables: Especialmente cuando se trata de objetos de un solo uso.
  3. Buscar materiales verdes: A la hora de adquirir nuevas herramientas de trabajo o mobiliario también es importante fijarse en que se trate de producto de cercanía, de materiales sostenibles y mejor aún si cuenta con un algún certificado ecológico.
  4. Aprovechar el agua. Emplear en la empresa sistemas de aprovechamiento de aguas, como colectores o dispersores ayuda a reducir en consumo de la misma, sin apenas diferencia para los usuarios.

A nivel de transporte:

  1. Apostar por los coches híbridos. Los coches de empresa que funcionan con derivados del petróleo se pueden cambiar por coches híbridos, de esta forma se reducen las emisiones de CO2.
  2. Incentivar el uso de transporte público. ¿Cuántos de los empleados van en vehículo privado? Dar incentivos para que los trabajadores opten por el transporte público es una excelente forma de hacer de nuestro negocio una empresa eco-friendly.

A nivel de gestión de residuos:

  1. Separar los residuos y reciclar. Papel, vidrio, plástico o tóner, muchos productos que se usan habitualmente en las empresas se pueden reciclar, además hay servicios que se encargan de recoger los productos de reciclaje en la propia empresa.
  2. Ajustar los desperdicios: Todavía mejor que reciclar los residuos es no generarlos. Esto es imposible, pero si tenemos en cuenta las cantidades de materiales que consumimos y cuánto suele sobrar, podemos lograr ajustar la compra para desperdiciar lo menos posible.

Ser sostenible no es solo la forma de ayudar al planeta, sino además es la forma más lógica de actuar y aquella que hace que la empresa ahorre más.

¿Quieres ser más productivo y eficiente en tu trabajo?

¿Quieres ser más productivo y eficiente en tu trabajo?

Un trabajador no es mejor por estar más horas en su puesto. Hay que desterrar la cultura del “presentismo” y sacar más rendimiento a cada hora trabajada. Que determinadas formas de trabajar se arrastren desde mucho tiempo atrás, no significa que sean las correctas ni las más apropiadas para los tiempos actuales. Un trabajador no puede ir brincando de tarea en tarea sin sentido, debe ir paso a paso, abordando y finalizando cada una de ellas. Se dice que “el tiempo es oro” y en la empresa esa afirmación adquiere su máxima dimensión. Si directivos y trabajadores no son conscientes del valor del tiempo y de la necesidad de gestionarlo correctamente, será difícil alcanzar el éxito.

Con la misma carga de trabajo, hay personas que consiguen dejar todo su trabajo finalizado y otras no. Para poder ser del primer grupo, os dejo unos consejos de mejora de productividad personal generales y aplicables a la mayoría de empleos.

  1. Planifica. Dedica los primeros 30 minutos de tu día laboral a organizar tu agenda. Algunas personas prefieren dedicarle el final de la jornada para planificar el siguiente día, cualquiera sea tu elección, mantiene el hábito.
  2. Prioriza tus actividades. ¿Qué es lo urgente?¿ Qué es lo importante? En general confundimos lo urgente con lo importante y terminamos apagando incendios.
  3. Crea una rutina. Una rutina establecida nos evita perder el tiempo pensando que vas a hacer ahora, muy importante si trabajas por tu cuenta que es cuando tendemos a perder más el tiempo dando vueltas.
  4. Toma notas. A veces las ideas saltan en los momentos más inesperados, no las anotamos y luego nos desesperamos por tratar de recordar esa idea que nos había parecido tan genial.
  5. Ejercita tu mente. En tus tiempos libre juega ajedrez, sudoku o póker. Estas actividades te ayudarán a entrenar tu mente para enfocarte.
  6. Adapta tu entorno. Procura que tu oficina sea un espacio agradable que te motive a trabajar. Decora, agrega iluminación (natural y artificial), plantas, etc. Un lugar ordenado tiene más posibilidades de brindar paz a nuestra mente. Ni perderemos tiempo buscando documentos que están todos desparramados, ni nuestra mente se distraerá vagando sobre un escritorio desordenado.
  7. Aprovecha la tecnología disponible. Descarga apps que te permitan organizar tus tareas y sincronizarlas a través de los diferentes dispositivos que uses (tablet, desktop, smartphone).
  8. Respeta las pausas necesarias para poder despejarte y retomar le trabajo con fuerzas renovada
  9. Evita la procastinación. «No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy». En otras palabras, si ves que una tarea te llevará menos de dos minutos, hazla al momento
  10. Muestra siempre una actitud positiva y aléjate del mal humor. Los comportamientos negativos, las quejas y los rumores intoxican el ambiente de trabajo y repercuten en una mala ejecución.
  11. Diversifica tareas. Otra buena opción para no dispersarse es ponerse a hacer otra cosa distinta cuando se esté empezando a perder la concentración. Es la mejor manera de seguir avanzando.
  12. Acepta tus errores y aprende de ellos. Todos los cometemos en alguna ocasión, por mucho que nos pueda molestar reconocerlo. Pero las personas que se queden atrapadas en ellos y no sean capaces de aceptarlos verán su productividad bastante disminuida. Errar es humano y es una oportunidad para aprender.
  13. Resulta de interés formarse de manera continuada, aprendiendo sobre el ámbito en el que estemos trabajando aunque no se nos requiera.
  14. Al trabajo se va a trabajar. Debes evitar dispersarte en distracciones como charlas intrascendentes con compañeros, distendidas conversaciones telefónicas, chats, Facebook o consultas extralaborales en internet