Inventos que provocarán la destrucción de empleo

Inventos que provocarán la destrucción de empleo

El proceso de destrucción de empleo, provocado por los avances tecnológicos, es inevitable. Sin duda, se crearan de nuevos, pero habrá empleos actuales que aguantarán quince o veinte años y otros que desaparecerán a buen seguro en menos de una década o quedarán reducidos a la mínima expresión.
Aunque cada país tiene su propia coyuntura, en un mundo cada vez más globalizado el futuro de las profesiones es similar en todo el mundo desarrollado.

Los vehículos autónomos
Crear el coche sin conductor se ha convertido en el reto de grandes empresas como Google o Uber. En el transporte, en la mensajería, en la agricultura, en la construcción… todos los empleos de conducción se irán reemplazando por robots.
Esto también afectará a la eliminación de profesiones que cumplen funciones complementarias a la conducción como los agentes de seguros, los policías de tráfico y los profesores de autoescuela. Incluso los talleres mecánicos van a diezmarse por la conducción más eficiente de los robots.

Los drones
A día de hoy ya se utilizan drones para revisar el estado de la red eléctrica, para realizar mapas, como operadores de cámara de seguridad, detección y vigilancia de incendios, difundir pesticidas, entre otras muchas tareas. Por lo tanto, cartógrafos, electricistas, vigilantes están en riesgo.
La profesión que más afectará será la de cartero. Este empleo ha superado la aparición de internet, de la digitalización de toda la administración y de las relaciones empresariales, sobre todo por el auge de envíos paquetes, gracias a empresas como Amazon. Lamentablemente el dron, será su sentencia.

El robot camarero
Será una gran amenaza para el sector de la hostelería. Des de 2009 en países como China o Tailandia se utilizan robots-camareros, Yumbo es el modelo más conocido, que son capaces de tomar nota al cliente y servir su comida en la mesa. Se mueven siguiendo las líneas del suelo pero también disponen de un sensor de ultrasonido para no chocarse con los objetos.

El robot asesor legal
Aunque parezca imposible pensar que una tarea tan compleja como leer y analizar las leyes se vea atendida por un robot, pero esto ya es una realidad. ROSS es un sistema de inteligencia artificial que puede revisar detalladamente miles de documentos jurídicos simultáneamente.
La implementación de sistemas robóticos en el sector de la justicia facilitará la búsqueda de información, ahorrando tiempo a los abogados.

He seleccionado estos 4 inventos, porqué seguro que todo tenemos en nuestro círculo más cercano un camarero, un cartero, un conductor o un abogado.

Pero la inteligencia artificial, la nuevas tecnologías y la cibernética afectaran a muchos más empleos. Otros ejemplos son:

  • Los chatbots y los buscadores por voz podrán sustituir a personal de atención al cliente
  • Las máquinas de auto cobro ya están substituyendo al personal de caja grandes supermercados. De hecho, casi cualquier método de pago se hará de forma instantánea a través del teléfono móvil, el reloj inteligente o cualquier otra prenda que incluya un chip, eliminado el trato personal.
  • La banca online terminará por destronar a la banca tradicional y ello conllevará el cierre de sucursales. La relación con las entidades financieras será instantánea a través de aplicaciones o con asistentes telefónicos.
  • Muchas agencias de viajes ya están cerrando a causa de la digitalización. Ya no es necesario ir a una oficina para contratar paquetes de viajes. Gracias a las webs online podemos contratar vuelos y hoteles a precios muy asequibles.
  • La aparición de impresoras 3D más baratas, manejables con capacidad para trabajar con distintos materiales, pondrán punto y final a muchos intermediarios y pequeñas fábricas o talleres.

Aunque seguramente no parezcan buenas noticias la sociedad moderna ya ha sufrido tres procesos similares de los que supo recomponerse: las tres revoluciones industriales.
Un dato significativo de esta realidad es que, antes de la Segunda Revolución Industrial, el 70% de la población trabajaba en el campo, y que solo un 1% de los puestos profesionales que existían entonces han llegado hasta nuestros días tal y como eran.