Despedido por un algoritmo

Despedido por un algoritmo

Piense por un momento en si usted ocuparía el mismo puesto de trabajo que tiene si se hubiera utilizado un algoritmo para contratarle.

La automatización y digitalización de procesos en el trabajo puede simplificar muchas tareas, pero también tener consecuencias para los empleados. El verdadero cambio derivado de ello es que las máquinas están empezando a ser utilizadas para tomar decisiones.

En las últimas semanas, ha habido mucha polémica, por los casos de exempleados de Amazon que afirman haber sido despedidos de la empresa, después de recibir un correo automatizado, generado por algoritmos, indicando que ya no estaban haciendo su trabajo correctamente.

A nadie se le escapa, qué en un futuro próximo, muchos de los trabajos que ahora realizamos los harán robots, pero parece que la idea que los robots decidan si continuamos con nuestros trabajos actuales, está costando más de asumir.

En principio este sistema estaba diseñado para analizar el trabajo de los repartidores y crear opciones de mejora. Pero al final se ha convertido en una herramienta de medición de rendimiento y desempeño. El Big Data, los algoritmos y la inteligencia artificial permiten actualmente que el empresario procese mucha más información de los empleados.

Personalmente no creo que aún a día de hoy exista la posibilidad de evaluar automáticamente a un trabajador por su valor añadido, por su parte intangible, como puede ser el compromiso, su capacidad de evolución, la empatía, etc… Cómo va un algoritmo a detectar cuando un compañero ofrece una sonrisa sincera de buenos días, mantiene una conversación de apoyo en un momento difícil, felicita el cumpleaños o reconoce el esfuerzo de otra persona.

El problema es que al final, para posiciones laborales que realizan tareas mecánicas o repetitivas, el rendimiento es algo diferencial y que puede hacer que una compañía tenga ventajas competitivas y, por lo tanto, mejores resultados.

Hay un movimiento de pensamiento que proponen algo que parece lógico: el derecho del trabajador pueda solicitar que la decisión de un algoritmo sea revisada por humanos, pero un algoritmo siempre tomará la decisión lógica, de acuerdo con los criterios con los que hay sido programado, en cualquier caso, su decisión será igual de justa o injusta para todos. Y aunque pudiesen cometer errores, su coste sería mucho menor respecto a contratar personas para revisar estos casos.

La gestión de personas mediante algoritmos se está extendiendo y cada vez se utilizan más datos de fuentes diferentes en los procesos relacionados con los recursos humanos. Todo el tiempo vamos dejando un rastro de datos detrás nuestro que abarcan desde nuestros perfiles en las redes sociales, likes y publicaciones, hasta las llamadas telefónicas a los servicios de atención al cliente, las visitas al médico, el uso del GPS o las retiradas de efectivo en el banco.

Existen herramientas para medir en atención telefónica el tono de la voz y el estado de ánimo de los clientes y los trabajadores. O por ejemplo a través de dispositivos (como sería una pulsera Fitbit) se puede la salud y actividad física con el supuesto objetivo de convertirse en una empresa saludable, pero que pueda servir para relegar a trabajadores con riesgo de tener bajas. También se puede controlar los empleados en entornos productivos y analizar cualquier movimiento que realicen con las manos o los brazos para medir su eficacia.

El escenario tan supuestamente molesto, donde pasaba el jefe o el responsable un par de veces cada hora para ver si realmente el empleado estaba realmente trabajando, al final, no era nada comparado, con el futuro que nos espera.

¿Un despido es un fracaso?

¿Un despido es un fracaso?

Si eres un trabajador aplicado, responsable, puntual y que cumple con los objetivos de la empresa y aun así sufres un despido, tienes que tomártelo con optimismo, quizá esa no era una empresa apropiada para ti.

Si en cambio, te despiden por incompetente, pues será el mejor momento para reflexionar y mejorar las aptitudes en tu carrera profesional. Te lo deberás tomar como una gran lección en la vida

Un despido es también un problema para la empresa: posiblemente hubo un error en recursos humanos que no supo ver un candidato a largo plazo y deberá buscar un sustituto al puesto que ocupaste, tarea nada fácil y con coste económico. También, por ejemplo, pudo haber un error en un superior que no tuvo la capacidad de motivarte lo suficiente para sacar partido de tus labores en la empresa.
Es importante que, en el momento que notifiquen tu despido, conozcas los motivos que impulsó a la empresa a tomar esa decisión. Las razones te ayudarán a comprender y a mejorar ciertos aspectos laborales, para poder mejorar tu situación en la siguiente empresa que te contrate.

Ante una recisión de contrato por parte de la empresa, la gran mayoría reaccionan de manera similar, empezando por culpar al mundo de su desgracia. Ya sea el jefe , el superior envidioso o el compañero competitivo, alguno será el responsable. A continuación comienza la crítica hacia uno mismo: no sirvo para nada, soy un fracasado y no le caigo bien a nadie… Estas reacciones típicas sólo nos debilitan. Si culpas al resto nunca aprenderás de tus errores y por lo tanto, nunca avanzarás. En cambio, si escoges machacarte a ti mismo acabarás con tu confianza y de nuevo te frenará un pavor incontrolable a volver a hacerlo mal.

¿Sabías que algunos de los grandes trabajadores fueron despedidos al menos una vez en la vida?
1) Steve Jobs Fue despedido de Apple debido a sus desavenencias con el director ejecutivo de la compañía John Sculley
2) Oprah Winfrey fue despedida como reportera porqué su perfil no encajaba en la televisión ya que se involucraba emocionalmente con las historias que relataba.
3) Walt Disney en 1919 trabajaba para un periódico, del cual fue echado porque “le faltaba imaginación y no tenía buenas ideas.

Son algunos de los muchos ejemplos que podría poner de personas, que después de un despido, supieron reponerse, reinventarse y que consiguieron triunfar. Y es que ya lo decía Dickens “Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender”.

Para poder volver lo antes posible al mercado laboral habrá que saber dejar fluir las emociones, aceptar la situación, olvidarse de venganzas, dejar atrás recelos y malos rollos. Será momento de buscar de buscar el lado bueno, mirar hacia delante, buscar estar ocupado para no perder ritmo y sobretodo no olvidar apoyarse en los seres queridos. Ser positivo y actuar de esa manera, nos da la energía que necesitamos para superarnos, a nosotros mismos, a los objetivos y a los obstáculos que tengamos.
Y por último utilizar las recomendaciones más típicas, hacer un buen currículo, registrase en los portales de empleo, crear un perfil en linkedin y pedirle ayuda a tus amigos, compañeros de estudios o familiares, que puedan darte una mano en la busca de un empleo, siempre es buena idea.

Y es que un despido, no tiene por qué ser un final, quizás sea el principio de algo mejor.