¿Quién te roba el tiempo en el trabajo?

¿Quién te roba el tiempo en el trabajo?

¿Recuerdas la frase “El tiempo es oro.”?

Es posible que hoy tuvieras mucho trabajo urgente, con gran dificultad y que te sea imposible terminarlo, pero…. reconozcámoslo, puede ser que hoy hayas estado más distraído de la cuenta y otros quehaceres te hayan apartado de lo era realmente importante. ¿Te suena de algo?

Vamos a analizar los principales motivos de pérdida de tiempo:
1) Mirar con demasiada frecuencia el teléfono móvil personal. Ya sea por notificaciones de redes sociales, los grupos de Watsapp, mirar los correos recibidos o simplemente, mirar por mirar, debido a la gran dependencia que tenemos hacía este aparato electrónico.
2) Compañeros ociosos, que por nuestra educación y afán de ser sociables, se les da conversación sin parar.
3) Reuniones de trabajo sin planificación, estructura, ni resultados que solo sirven para calentar la silla.
4) Tareas personales, como comprar por internet, hacer gestiones con el banco, recibir envíos de compras hechas por internet, etc.
5) Buscar empleo. Aunque parezca mentida, en vez de dedicarnos a mejorar en el puesto actual preferimos buscar uno nuevo, donde seguir con la misma dinàmica.
6) Aplazar tareas. Si, de forma habitual, dejas para otro momento las tareas que menos te gustan, éstas terminarán volviendo con un efecto destructivo sobre tu organización personal (provocando el ya mencionado estado de emergència.
7) Malos hábitos como copiar a demasiadas personas en un correo electrónico o usar “responder a todos” en exceso.
8) Hacer las tareas a medias o no terminarlas del todo, esperando que el que las reciba, lo haga.

¿Qué día producimos menos?
Los lunes por la mañana y los viernes por la tarde. Básicamente se hablando del anterior o el próximo fin de semana

¿En qué perdemos el tiempo?
Internet (uso personal) 44,70%
Hablando con compañeros 23,40%
Realizando negocios personales 6,80%
Esparcimiento 3,90%
Recados fuera de la oficina 3,10%
Llamadas telefónicas personales 2,30%
Buscando nuevos empleos 1,30%
Haciendo planes personales 1,00%
Llegar tarde 1,00%
Otros 12,50%

¿Qué supuestos motivos hay para perder el tiempo de trabajo?
No tengo suficiente trabajo 33,20%
Para lo que me pagan… 23,40%
Los compañeros me distraen 14,70%
No tengo tiempo después del trabajo 12,00%
Otros 16,70%

Algunas  de las soluciones que pueden aplicar los empleadores, son las siguientes:
1) Concienciar al empleado, del tiempo que puede llegar a perder en un día, generalmente, nunca lo ha ni pensado.
2) Repartir las cargas de trabajo de modo más uniforme posible, para que todos estén igual de ocupados.
3) Pagar al trabajador por lo que consigue, no por el tiempo que tarda en hacerlo.
4) Regular el uso de smartphones en el horario laboral.
5) Evitar espacios de trabajo diáfanos que faciliten posibles distracciones.
6) Retirar la posibilidad de recibir pedidos personales en la empresa.
7) Aumento del de control en horarios de entrada y salida (respetando la jornada laboral de los trabajadores).
8) Ofrecer cursos de formación sobre gestión del tiempo.
9) Comparar el rendimiento de los trabajadores para desenmascarar a los que más tiempo pierden y provocar su reacción.

El salario emocional

El salario emocional

¿Conocéis la frase: “El dinero no da la felicidad “?

Podríamos decir, que hay muchos motivos para trabajar, pero el más obvio, es poder percibir un salario económico por hacerlo.
Aunque recientes estudios demuestran, que el salario en forma de € que reciben los empleados a final de mes ya no es tan importante, si la empresa no ofrece otro tipo de incentivos no económicos, por los cuales merezca la pena trabajar en la compañía.

¿En qué consiste exactamente el salario emocional?

El salario emocional son todos aquellos beneficios no monetarios que una empresa ofrece a sus empleados además de su sueldo a final de cada mes.
El salario emocional logra que los valores se materialicen en actos, hechos, conductas que contribuyen a una mejor calidad de vida de los trabajadores.

Vamos a ver algunos ejemplos que nos ayudarán a concretar un poco todo este tema.

  • Poder trabajar desde casa de forma puntual o incluso de manera constante es algo que cada día valoran más los empleados. En primer lugar porque mejora la conciliación familiar y en segundo lugar porque evita el desplazamiento al trabajo con todo lo que ello conlleva (atascos, gastos, estrés…). EL trabajador honesto devolverá a la empresa más implicación como respuesta a esta libertad.
  • Disponer de flexibilidad horaria, se trata de otra práctica fácil de implementar, gratuita y realmente interesante. Mejora la conciliación familiar de los empleados y su productividad, debido a que se adapta mejor al ritmo de su vida.
  • Realizar actividades de equipo, reuniones distendidas, comidas, alguna celebración, dinámicas de construcción de equipos. Unas relaciones personales bien construidas, ayudan a lleva a cabo mejor el trabajado diario.
  • Ofrecer un plan de desarrollo profesional: Por ejemplo se puede ofrecer una bolsa de fondos dedicados para formación de los empleados, pagar la asistencia a eventos y congresos de interés o incluso ofrecer coaching. Esto también genera un beneficio directo para la empresa, cuanto mejores sean los conocimientos y habilidades de tus empleados, mejores serán sus resultados.
  • Ofrecer posibilidades de mejora de salud. Por ejemplo instalar un pequeño gimnasio, ofrecer duchas para que el equipo pueda acudir al trabajo en bicicleta, servicio de fisioterapia, servicio de comida saludable al mediodía, etc. Un trabajador con mejor salud, tiene menos bajas, menos fatigas y mejor sentido del humor
  • Ofrecer descuentos de empleado. Poner a disposición del trabajador descuentos en los productos de la empresa o en los de los clientes de la empresa puede ser una motivación extra. Además, que serán los primeros prescriptores del producto, generando publicidad positiva en su entorno.
  • Cuando una empresa cuenta con la opinión de sus trabajadores les hace sentir parte de un proyecto en el que ellos son una de las claves fundamentales. Pregunta a tus empleados, incítales a compartir propuestas e iniciativas. Hazles ver que su voz realmente importa en las decisiones de la empresa. Deja que sean creativos, al talento le encanta demostrar lo que vale.

Beneficios del Salario Emocional

  • Atracción de talent.
  • Reducir el absentismo laboral.
  • Mayor compromiso de los empleados.

Cuando un empleado se siente feliz en una empresa (cumple con sus expectativas profesionales y personales), es menos probable que la abandone por un salario mayor. Además los empleados tienden a percibir positivamente todos los extras que la empresa facilita para mejorar la motivación del equipo y lo compensan en forma de esfuerzo y compromiso.

¿Cómo elegir la profesión correcta?

¿Cómo elegir la profesión correcta?

¿Cuánta gente no es feliz en su Trabajo? o ¿Cómo es que trabajas de esto si estudiaste aquello?

Seguro que son preguntas que te dan a pensar y quizás, en algún momento de tu vida te has planteado si prefieres:

  • Trabajar o no de cara al público.
  • Trabajar en una oficina o tener un empleo más físico.
  • Trabajar con las manos o llevando / utilizando una máquina

Vamos a poner estas ideas en orden.

Lo primero es lo primero. Debes realizar un buen ejercicio de autoconocimiento, este es necesario para que puedas encontrar la profesión que mejor encaje contigo.

Puedes:

A partir de aquí te dejo estos consejos:

  • No corras, debes tomarte todo el tiempo necesario para decidir la profesión. Lo más probable es que te dediques a ella durante toda tu vida laboral o te sriva de base para progressar.
  • Debes tener en cuenta las expectativas a nivel salarial en el futuro. Pero debe ser un factor complementario, no el principal, para tu decisión. Por mucho que cobres, si odias tu Trabajo, nuca seràs feliz.
  • Por ningún motivo debes escoger una profesión por moda, o porque sea una decisión impuesta por los demás.

Y esta advertencia

  • Desconfía de cualquier empleo que prometa ingresos fáciles. Un empleo con estas características no aparece a menudo.

Por último, cuando ya tengas un veredicto, te aconsejo un par de ejercicios más.

  • El primero es muy simple, se trata de hablar con alguien que ya tenga este empleo y que te cuente su experiencia.
  • El segundo es comprobar de nuevo, que las condiciones del trabajo te encajan:
    • Tareas más habituales de la profesión.
    • Tipo de herramientas, instrumentos o materiales que se utilizan.
    • Condiciones de trabajo habituales: horario, salario, entorno, etc.
    • Nivel de formación requerido.
    • Características personales más adecuadas para el trabajo.
    • Perspectivas futuras de la profesión.
    • Profesiones parecidas y relacionadas.

Si contrastando la idea que sale del autoconocimiento, con estos 2 últimos ejercicios, aún estas convencido… !Felicidades! ya sabes a que debes dedicarte.

¿Formación o experiencia laboral?

¿Formación o experiencia laboral?

Este es un debate casi tan antiguo como el del huevo y la gallina.

En la España pre crisis, las ofertas laborales abundaban, había muchas facilidades para cambiar de lugar de trabajo y los reclutadores procuraban más que encontrar el candidato idóneo, tener a alguien para ocupar el sitio y contratarlo antes que otra empresa.
Cuando el entorno es de alta demanda de trabajadores, los requisitos de habilidades y experiencia, se reducen hasta encontrar a alguien que pueda ocupar con solvencia el cargo.

En la realidad actual, aunque aparezcan algunos brotes verdes, el desempleo está en un nivel muy alto y hay poca demanda de profesionales.
En la situación de 2018 hace falta, volver a demostrar la formación, la experiencia y todo esto, y ya no en soporte papel, sino a través de redes sociales profesionales como Linkedin.
Cuando la cantidad de trabajadores cualificados que buscan un empleo es alta, los que seleccionan personal usan la formación y la experiencia, como las 2 grandes variables para hacer el corte y eliminar candidatos.
Como siempre, los estudios abren muchas puertas, sobretodo porqué a veces, no tener ninguna titulación, las cierra. Contar con un título era la clave para conseguir un buen puesto laboral hace unos años. Hoy en día, la experiencia también tiene un gran peso, y tanto el conocimiento como la experiencia van de la mano. Contar con un título profesional ya no es suficiente para encontrar trabajo, pero ninguna es más importante que la otra, ahora es necesario realizar ambas actividades al mismo tiempo.
Y es que las empresas necesitan personas versátiles, que no sólo manejen un tipo de conocimiento, sino que sean adaptables a las nuevas oportunidades del mercado y que aprendan día a día.
Es por eso que es una necesidad estudiar y trabajar de manera simultánea, para poder competir por un empleo en el futuro.
Tampoco se debe confundir experiencia con años en la empresa. Uno puede tener 18 años de experiencia, o 1 año de experiencia repetido 17 veces. La actitud con la que afrontamos nuestro trabajo y las ganas de aprender, marcan la diferencia.

En resumen, para mí no hay una variable más importante que la otra. Si quieres unos consejos, serían:

  • Sácate un título, de lo que quieras, pero ten un título. Si no puedes, invierte en libros, visita la biblioteca, inscríbete en cursos gratis u online pero, por favor, no limites tu aprendizaje.
  • Si estás estudiando, no corras para terminar, búscate un empleo mientras estudias, te ayudará a entender mejor tu futuro.
  • Mantente actualizado constantemente de las nuevas técnicas que surjan en tu campo profesional
  • Ten iniciativa propia. Demuestra siempre el interés por aprender cosas nuevas, participa en seminarios, foros o talleres de formación o lee un blog como este.

La empleabilidad

La empleabilidad

El concepto empleabilidad no es de uso común para la mayoría de nosotros, aunque estoy convencido que debería serlo, porqué en el fondo, es lo que determina nuestro valor en el mercado laboral.

El origen de esta en la palabra es employability, en la cual se combinan dos términos: employ, que significa empleo, y hability, que se traduce como habilidad.

Así que, se puede decir que, la empleabilidad es el conjunto de habilidades y competencias necesarias para conseguir, conservar y desarrollarse en un empleo determinado.

Existe de 2 tipos:

  • Empleabilidad interna: determina el nivel de competitividad de un trabajador dentro de la empresa
  • Empleabilidad externa: determina el nivel de competitividad de un trabajador en el entorno del mercado laboral.

Y la gran pregunta:

¿Estás haciendo todo lo posible para que de aquí a 5 o 10 años puedas tener, si no las mismas…más opciones a nivel laboral?

¿Qué puedes hacer para aumentar tu empleabilidad?

  • Tener disposición y ganas de aprender. Si has terminado de estudiar con 25 años, como mínimo te quedan 40 de vida laboral. ¿Estás seguro que ya tienes suficiente formación para el resto de tu vida? Quizás no debas matricularte en una institución de educación formal, pero ya sea dentro de las oportunidades que genere tu lugar de trabajo o mediante las múltiples opciones, que se pueden encontrar en internet, es importante que te mantengas activo tu nivel de aprendizaje.
  • Estamos en un entorno laboral que evoluciona muy rápido, debemos poder adaptarnos fácilmente a los cambios y para ello, necesitamos ejercitar nuestra flexibilidad mental. Esto quiere decir, que necesitamos practicar de manera continua la exploración de ideas y diferentes maneras de trabajar.
  • La empatía es la clave en las relaciones laborales. Ponernos en el lugar de los demás para poder comprender mejor sus necesidades y sentimientos, nos permitirá comunicarnos mejor y obtener mejores resultados.
  • Sólo, no se llega muy lejos. El trabajo en equipo es el resultado de un esfuerzo individual para coordinar y complementar el trabajo personal con el trabajo de otras personas. Esto implica tener disposición y proactividad de hacer equipo, no solo con personas diferentes a nosotros mismos sino que en muchos casos también están físicamente distantes y hacemos equipo comunicándonos con ellas por teléfono o por medios digitales.
  • El esfuerzo en tu día a día, es tu mayor valor añadido. El profesional que más se distingue para cualquier empleador, es el que se esfuerza en dar lo mejor de sí como individuo, para lograr el mejor resultado como equipo.
  • El uso de herramientas digitales es el presente y futuro. Debemos acercarnos al concepto de “nativos digitales”. Nos guste o no, el entorno digital y las redes sociales han llegado para quedarse.

Pareto (regla del 80-20)

Pareto (regla del 80-20)

El nombre de este método se debe a Vilfredo Pareto, economista y sociólogo del siglo XX. En Italia, por aquel entonces, el 20% de la población acaparaba el 80% del capital económico.

Esta regla no tiene un fundamento teórico, sino empírico. Su validez proviene del hecho de que la aproximación del 80/20 resulta ser correcta de forma empírica en una gran variedad de fenómenos tanto naturales como humanos, por lo que teorizó que podría indicar una ley natural. Sin embargo, por definición, no son cifras exactas y pueden variar. En casos concretos, la distribución puede ser, por ejemplo, del 80/30 ó del 80/10.

¡Curiosa relación! Y además aplicable a otras relaciones que todos tenemos en la empresa, por ejemplo:
• El 20% de las consecuencias derivan del 80% de las causas
• El 20% de los trabajadores producen el 80% de los resultados
• El 20% de los clientes a crean el 80% de los ingresos
• El 20% de los problemas nos producen el 80% de los quebraderos de cabeza

El principio de Pareto supone que cuanto más frecuentemente se produzca una acción, mayor será el impacto que tenga sobre el resultado.

Esta ley puede ser de gran utilidad para la gestión empresarial, puesto que identificando el concreto 20% de un factor concreto que produzca el 80% que queremos controlar, es posible conocer dónde es más rentable poner esfuerzos extras para conseguir un mejor resultado.

Debemos trabajar inteligentemente. La premisa detrás de la regla del 80/20 es que dedicamos poco tiempo en las actividades de mayor impacto. Así pues,

¿cuáles son el 20% de las actividades que están causando el 80% de tus satisfacciones?

¿Qué hechos están causando el 80% de tus problemas?

¿Cuándo se debe utilizar?
• Al identificar un producto o servicio para el análisis para mejorar la calidad.
• Cuando existe la necesidad de llamar la atención a los problema o causas de una forma sistemática.
• Al identificar oportunidades para mejorar
• Al analizar las diferentes agrupaciones de datos (ej: por producto, por segmento, del mercado, área geográfica, etc.)
• Al buscar las causas principales de los problemas y establecer la prioridad de las soluciones
• Al evaluar los resultados de los cambios efectuados a un proceso (antes y después)
• Cuando los datos puedan clasificarse en categorías
• Cuando el rango de cada categoría es importante

Apatía laboral ¿Te cuesta levantarte para ir a trabajar?

Apatía laboral ¿Te cuesta levantarte para ir a trabajar?

¿Te cuesta levantarte para ir a trabajar? ¿ Cuando llegas al trabajo estas serio, triste y perezoso?

La apatía es la falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la vida emocional, social o física.
La apatía, el desinterés o la falta de inquietudes muchas veces vienen provocados por una mala dirección, por un sueldo insatisfactorio, por trabajar con malos compañeros, o por lo que es peor, una sensación en los trabajadores la empresa ellos no son importantes.
Obviamente todos los trabajadores son importantes, la fuerza de una empresa es la suma de todas las aportaciones y hoy en día, ninguna mantiene a empleados que no sean válidos en plantilla. Por lo tanto, créetelo, ¡eres importante!

Otra de las causas de la apatía son los malos hábitos, como el dormir poco, no hacer ejercicio, una mala alimentación. Todos estos hábitos poco saludables pueden hacer que las personas caigan en un estado de abandono.

Si por desgracia, ya has caído en ella, te dejo aquí unos consejos para ayudarte a motivarte de nuevo:

  • Toma un refresco o un café. Las bebidas estimulantes pueden ayudarte a sentirte más activo a la hora de afrontar aquellas ideas en las que te encuentres trabajando y conseguir que las horas de trabajo te resulten menos tediosas.
  • Interactua para hacer que los que nos rodean se sientan mejor. Como seres sociales, la satisfacción propia y ajena viene de la interrelación. Dar los buenos días es gratis.
  • Establece objetivos personales. Con independencia de la valoración externa que reciba nuestro trabajo, nuestro bienestar se verá reforzado al trabajar por objetivos, pues conseguirlos mejorará nuestro sentimiento de auto-realización y, por añadidura, nuestro entusiasmo introducirá positividad en el entorno. Por ejemplo aunque trabajes delante de una pantalla de Excel, siempre podrá quedar más bonito, más legible, más presentable o más útil. ¡Búscalo!
  • Rompe con la rutina. Ve al trabajo por otro camino, aparca un poco lejos y camina, queda al salir con un amigo para tomar un café, planea un paseo a la hora de comer…
  • Y por si te ves estancado en tu situación actual, en este caso conviene hacerse una serie de preguntas para las que solo uno mismo tiene respuesta: ¿Me he marcado mis objetivos de forma clara? ¿Los demás conocen mis objetivos y me han comentado si son realistas o no? ¿He elaborado un plan de acción? ¿Lo estoy siguiendo? ¿Puedo hacer más cosas?