¿Has alcanzado el éxito empresarial?

¿Has alcanzado el éxito empresarial?

Espero sinceramente, que ya hagamos superado la época en que el éxito de un empresario me medía por el coche que utilizaba, los metros cuadrados de su casa de la playa o lo que se gastaba cada día en el restaurante.

Obviamente el factor económico es clave para el desarrollo de una empresa, pero cuando se inicia un proyecto hay sueños, ilusiones, mucha energía, que no solo se puede medir con euros.  La cuenta bancaria, tener clientes de renombre, salir en los medios de comunicación, ¿realmente llena? Un empresario que gane muchos millones pero que no pueda jugar con sus hijos o tomar una cerveza con un amigo, ¿es feliz? ¿Podríamos decir que tiene éxito?

Antes de seguir, “Roma no se hizo en un día” al igual que una empresa, por lo general, no llega a la cima fácilmente.  Para que un proyecto no se coma la felicidad de un empresario deber tener en cuenta como mínimo estos 3 puntos:

  • Tener objetivos alcanzables y medibles. No ser realista conduce a la frustración, al estrés y a las malas decisiones.
  • Analizar las cifras de ventas o facturación en relación con la situación actual de la empresa, de la competencia y del mercado. Recuerda que no eres el único pez en el estanque.
  • Recibir feedback de los clientes y agentes del mercado. Escuchar lo que dicen de ti, te permitirá tener una visión más global de tu proyecto empresarial.

Volviendo al tema, creo que pocas cosas, pueden hacer sentir mejor a un empresario que haber:

  • Inventado algo nuevo. Un nuevo producto o servicio que se venda y de un valor añadido inexistente en el mercado, hasta ese momento.
  • Hecho crecer un negocio de la nada.
  • No haberse rendido en los malos momentos y haber luchado.
  • Creado empleo con unas condiciones dignas, que permitan a los trabajadores tener calidad de vida.
  • Actuado de forma responsable con el medioambiente y la sociedad en general.
  • Pagado impuestos ( no es broma ) con los que se ha realizado inversión pública.
  • Sabido rodearse de profesionales que le hayan hecho la vida más sencilla.
  • Hecho sentir bien a los trabajadores, un elogio del jefe, llega muy lejos.
  • Trabajado en algo que se ama, porqué si no lo sientes, no se llega.
  • Aprendido de los errores y conseguir que el proyecto sea duradero en el tiempo.
  • Sido fiel a tus principios, haberte respetado a ti mismo y hacer lo correcto
  • Sabido mantener un equilibrio de vida, donde lo más importante (salud, familia y amor), siempre haya sido lo más importante.

Si te sientes identificado con alguna de estas frases, ¡felicidades! ¡¡Lo has logrado!! ¡¡Has alcanzado el éxito!!

¿Los trabajos perfectos existen? Bienvenidos al Job Crafting.

¿Los trabajos perfectos existen? Bienvenidos al Job Crafting.

¿Te has sorprendido alguna vez pensando cómo sería el trabajo de tus sueños?

El trabajo ideal y perfecto no existe, a todos nos gustaría cambiar, al menos algún aspecto, de nuestro trabajo, o no tener que hacer alguna de las tareas.

El término Job Crafting o construcción del trabajo, lo definimos como una metodología y/o herramienta de trabajo que nos permite diseñar nuestro puesto de trabajo de forma proactiva, adaptándolo a nuestra forma de trabajar.
Es una tendencia que surge en el ámbito de la psicología de los investigadores J. Berg, J. Dutton y Wrzesniewski (Universidad de Yale). Ellos señalan que la felicidad en el trabajo no depende tanto de las variables externas, sino más bien de las internas (significado que le doy al trabajo, actitud ante el trabajo, percepción del trabajo, hacia donde dirigimos el foco o atención en el trabajo).

Lo que busca esta técnica es detectar qué tareas nos hacen más felices realizar y cuales menos, qué necesitamos para realizar las tareas de una forma más entusiasta, cómo diseñar nuestra jornada laboral y nuestro trabajo focalizándonos en lo que nos aporta bienestar, desarrollando y poniendo en práctica microacciones que lo favorezca o nos aporten una dosis extra cuando tenemos que encarar tareas menos deseadas.

El paso previo antes de aplicarlo será tener consciencia de nuestra situación en el trabajo, conocer qué nvos gusta, en qué somos buenas, cuáles han sido nuestras mayores satisfacciones tanto en el terreno profesional como personal, con el objetivo de conocer nuestras pasiones, fortalezas y así definir los objetivos de nuestro plan de carrera profesional.

Para llevar a cabo esta acción se puede utilizar un análisis DAFO, un estudio de nuestro perfil por competencias, un análisis holístico vida profesional / personal / satisfacción, etc
Se trata de parar y dejar de hacer, para pensar en qué quiero hacer, qué hacer, cómo hacerlo, y en transformarlo en saber hacer

Las tres áreas del Job Crafting:

  • Task Crafting: en base a las aptitudes personales de cada profesional, se modifican las responsabilidades habituales adaptándolas a sus capacidades. De esta forma, se consigue optimizar la jornada laboral mejorando la productividad y reduciendo el esfuerzo y tiempo requerido en cada tarea. Un ejemplo de ello sería, asumir nuevas tareas, que requieran nuevas habilidades, para dejar atrás la monotonía del trabajo.
  • Relational Crafting: incide sobre la manera en la que los profesionales interactúan con las personas de su entorno laboral. Se consigue ser más consciente de los impactos positivos o negativos que se generan al comunicarse con los demás. Cuando hay una incidencia positiva, la satisfacción del trabajo mejora. Por ejemplo, un trabajador puede evitar establecer contacto con trabajadores problemáticos o tóxicos, de su alrededor.
  • Cognitive Crafting: hace referencia a cómo se perciben las tareas y las relaciones derivadas del trabajo. Ayuda a dejar de verlas como una labor prosaica, rutinaria y cerrada ante cualquier cambio potencial pasando a ser un campo abierto donde encontrar la satisfacción y contribuir a causas importantes. Un ejemplo de ello sería, un profesor que no ve su trabajo como dar una sesión técnica a sus alumnos durante unas horas, sino como la posibilidad de cambiar la vida o crear mejores futuros profesionales en una materia, un enfoque mucho más vocacional.

¿Qué es el Efecto Hawthorne?

¿Qué es el Efecto Hawthorne?

El término Efecto Hawthorne fue acuñado por Henry A. Landsberger en 1955. Y se refiere a un experimento que realizó el sociólogo, psicólogo y profesor de Harvard Elton Mayo entre 1924 y 1927, sobre las consecuencias en la productividad de las personas provocadas por alterar la iluminación de la sala de trabajo.

La historia
En la década de 1920 los fabricantes de componentes electrónicos y bombillas afirmaban que la luz eléctrica evitaba los accidentes, protegía la vista de las personas y aumentaba la productividad.
Elton Mayo y un grupo de especialistas en Hawthorne Works en una fábrica de la Western Electric a las afueras de Chicago, se decidieron a hacer diferentes experimentos que modificaron las condiciones de trabajo con el fin de determinar un escenario que lograra optimizar el rendimiento del personal.

El experimento
Dos grupos de operarios señalados para la prueba que hacían la misma operación en condiciones laborales idénticas fueron escogidos para la misma experiencia: un grupo de observación trabajó bajo intensidad de luz variable mientras que el grupo de control, que era el seleccionado, trabajó bajo intensidad de luz constante. Se pretendía conocer el efecto de la iluminación sobre el rendimiento de los operarios.

Los resultados mostraron una relación directa. A mayor iluminación, mayor productividad de los operarios, dejándose constancia de los resultados de las pruebas que parecían bastante razonables.

Pero las pruebas no terminaron allí, uno de los especialistas decidió hacer el experimento en sentido inverso; es decir, analizar la prueba de iluminación disminuyendo la intensidad de la luz. Para sorpresa de los que realizaban el experimento, se encontró que las condiciones de productividad no variaban y que los trabajadores igualmente seguían elevando su rendimiento personal, luego, se dedujo que la intensidad de la luz no afectaba el rendimiento personal.

Por lo tanto…. ¿qué era lo que estimulaba a los trabajadores?

La conclusión

Los trabajadores respondían por la atención que los jefes centraban sobre su esfuerzo. La percepción que tenía el operario de una mayor preocupación por parte de la dirección hacia ellos los motivaba, dando como consecuencia la respuesta de conseguir los resultados que la empresa esperaba: el optimizar el rendimiento.
Estos experimentos fueron los inicios de lo conocido hoy en día como psicología industrial. Al cabo de pocos meses se empezaron a evaluar cuanto debían durar las jornadas, si los descansos eran positivos, que motivaba los trabajadores, porqué la productividad humana no es constante y ayudaron a poner los cimientos de las condiciones laborales actuales.

La conclusión actualizada
Como empresa, es muy importante que se pueda ofrecer a los trabajadores las mejores condiciones a nivel de ergonomía, a nivel postural, con buena iluminación, bajo ruido y buena temperatura, etc
Pero también es muy importante, que el empleado perciba, que la organización está preocupada y que está actuando siempre, para ofrecer unas buenas condiciones laborales, solo así, el efecto motivador será real y los resultados excelentes.

¡Sobrevivir a un mal día de trabajo, es posible!

¡Sobrevivir a un mal día de trabajo, es posible!

Reflexionando un poco, diría que el concepto de “día malo en el trabajo”, existe des de que se creó el primer empleo y que por más que cambien y evolucionen las condiciones y características del mercado laboral, é siempre estará allí, aguardando, para aparecer, en el momento menos esperado.

Hay días en los que simplemente, todo sale mal, se acumulan los problemas, aumenta la frustración, la impotencia, el estrés y casi puedes terminar odiando tu trabajo. Seguro que lo estás leyendo, te resulta familiar.

Todos podemos tener un mal día. No pasa nada. Somos humanos. Tenemos derecho a enfurruñarnos. Pero, cuidado, lo importante es no quedarse estancado en ese sentimiento de enojo y tristeza, se debe volver a sonreír y remontar la jornada con más energía si cabe

Cuando te ocurra, recupera este artículo, a ver si estos consejos pueden ayudarte a sobrellevarlo mejor.

  • Recuerda cuando estés entrando en “modo mal día” que ya no queda tanto para terminar tu jornada y que un día no dura más de 24 horas. Además, ya has estado en una situación parecida y de una manera u otra, se terminó solucionando o aprendiste algo que ahora puedes utilizar
  • Sé consiente, de que no siempre los días van a ser buenos y que por esa misma razón, tampoco todos serán malos.
  • Pide ayuda si puedes, quizás otra mirada, un consejo o simplemente sentir que alguien te apoya, te ayuda a arrancar.
  • Intenta no echarle la culpa a inocentes por tu situación. No te descargues con la primera persona que se te cruce y le termines arruinando el día.
  • Si puedes, aunque sea en el momento de comer, una sola llamada para conversar un rato, con tu pareja o un amigo, puede hacerte bien.
    Mira alguna foto que te recuerde un viaje o un día en el que te lo pasaste bien , la negatividad nunca suma.
  • El agobio mal llevado no ayuda a pensar, intenta beber agua, relajarte un minuto y coger aire. El “Vísteme despacio que tengo prisa“ siempre es la mejor opción.
    Aplaza o pospón lo menos urgente, si lo ves todo negro, no quieras abarcar más de lo puedas.
  • Resetea las expectativas que tenías para la jornada, baja el listón y sé más realista. No te tortures y relativiza.
  • Tómalo como un reto. Un mal día es también una excelente oportunidad para exigirte más. Si haces tu trabajo bien normalmente, hazlo mejor. Que el malestar que sientes se canalice en un esfuerzo adicional.
  • Cuando se termine tu horario y salgas, mira una película, data un capricho, visita un museo, busca hacer una actividad que centre toda tu atención y deja atrás los malos ratos.

Por último, te dejo una frase de aliento, para utilizar. “El éxito no está en vencer siempre sino en no desanimarse nunca”. (Napoleón Bonaparte )

Henry Ford

Henry Ford

Ford era todo un personaje, era uno de esos tipos al que no se les resistía nada y conseguía todos sus objetivos.

Nacido en una granja, todo indicaba que su futuro sería convertirse en agricultor, pero su fascinación por las máquinas le llevo a querer saber y trabajar en el sector de las máquinas de vapor y la electricidad.
Hacía 1896, su principal objetivo era no volver a trabajar para nadie más y abrir su propio negocio de fabricación de autos de carreras. Sus dos primeros intentos fracasaron, hasta que en 1903 fundó Ford Motor Company.
Hasta la llegada de Ford al mundo empresarial, el automóvil era un bien reservado a unos pocos privilegiados. Su producción, lenta y costosa, era lo más parecido a un proceso artesanal.

En esta realidad, llegó su revolución. Los principales aspectos del cambio realizado por Ford fueron:

  • La cadena de montaje. De la fabricación individual, realizando cada coche uno por uno, se pasó a la fabricación de coches en serie en la cadena de montaje.
  • La calidad. El uso de la estandarización en los métodos de trabajo permitió lograr unos niveles altos y homogéneos de calidad.
  • Los precios menores. La forma de trabajo facilitó el aumento de la productividad, traduciéndose en poder ofertar los coches a unos precios sensiblemente más bajos, lo que a su vez permitió el aumento del volumen de ventas.

La línea de montaje, que se convirtió en el modo de producción característico de esos años, con el tiempo se aplicó prácticamente para todo, desde artefactos eléctricos y mecánicos hasta comestibles y textiles. Gracias a esto, mejoraron las condiciones laborales en las fábricas, aumentaron los puestos trabajo y los salarios, contribuyendo a la consolidación de una pujante clase media y al crecimiento y modernización de las ciudades.
Además, para combatir la repetición del trabajo que suponía, su sistema de producción y su falta de costumbre en esa época, decidió que sus empleados debían tener un sueldo por encima de la media. Eso no solo hizo que tuviera a los mejores profesionales del momento, sino que además, permitió a todos estos trabajadores poder acceder a comprarse un coche, aumentado así sus ventas y pudiendo, por economía de escala, bajar aún más sus costes. Sin duda, un genio y un visionario.
Algunas frases de Henry Ford:

“El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.
“El fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito”.
“El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y vender como si estuviera en quiebra”.
“Imposible significa que no has encontrado la solución”.
“La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos”.
“Los hombres superficiales creen en la suerte y las circunstancias. Los fuertes creen en las causas y sus efectos”.
“Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando apartas los ojos de tu meta”.
“Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan”.
“Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen”.
“Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, habrían dicho un caballo mejor”.
“A ningún hombre debe obligársele a hacer el trabajo que puede hacer una máquina”.
“Calidad significa hacer lo correcto cuando nadie está mirando.”

Las quejas más comunes en el trabajo

Las quejas más comunes en el trabajo

¿Cuántas veces al día, en el trabajo, te quejas o escuchas a alguien quejarse?…

Quejarse provoca:
• Estrés, con efectos negativos en el organismo como presión alta, somnolencia, indigestión, jaquecas y ansiedad.
• Negatividad, para unos mismo y los que nos rodean.
• Cansancio. Mientras más energía les dediques a las quejas, menos habrá disponible para desplegar todas tus capacidades
Un consejo: abre tu mente, respira profundo y enfócate en lo positivo: así vivirás tu trabajo sin quejas y mucho más a gusto.

Ahora que ya sabemos lo que supone este mal hábito, vamos a repasar los motivos principales de quejas:

Exceso de trabajo
Esta queja aparece cuando el trabajador siente que carga con más responsabilidad de la que les corresponde. Y se ve agravada si existe coincide con la falta de motivación.
Si el hecho es objetivo, se debe tener en cuenta que cargar a los empleados con mucho trabajo o tareas muy pesadas, no es una buena situación, ya que esto puede acabar afectando al trabajador y, como consecuencia, a la empresa. Y la solución pasa para redistribuir las tareas y buscar un equilibro.
Si el hecho es subjetivo, se debe buscar la razón real. Quizás el trabajador no está lo suficientemente preparado para el cargo que ocupa, quizás no entiende la distribución del trabajo…
Por último y como siempre, se deben relativizar los problemas, si el exceso de trabajo viene por un aumento de pedidos temporal, por alguna baja laboral de un compañero o situación excepcional, quizás, no es el momento de quejarse.

Conciliación laboral
Es importante que la empresa tenga en cuenta que un trabajador preocupado por motivos personales no rendirá al mismo nivel. Para facilitar este punto, se pueden poner en marcha distintas iniciativas como el teletrabajo, guarderías en las empresas, horario flexible, etc
Por otro lado, los calendarios y los horarios, no se suelen decidir de un día para otro, y también es responsabilidad del trabajador, buscar las mejores combinaciones, para que la perjudicada de su situación personal, no sea la empresa.

Sueldo
Esta es la queja por excelencia. Por una parte, existen empleados que consideran que ganan un sueldo muy bajo. Y en otros casos, también existen profesionales que sienten que se han estancado al no tener un aumento de sueldo en años.
Este es uno de los aspectos más difíciles de gestionar en una empresa, ya que el sueldo ofrecido a un empleado depende de muchos factores, como pueden ser: el trabajo realizado, la antigüedad, la polivalencia del trabajador, el estado de la empresa, la estrategia de recursos humanos, la situación del mercado o sector…
La queja del suelo puede hacerse crónica y eclipsar todo lo bueno que tiene un empleo.
Como trabajador, vale la pena recordar, que la mejor manera de recibir un aumento, más que quejarse o pedirlo, es trabajar duro hasta que sea ofrecido.

La próxima vez que tengas la tentación… ¿te vas a quejar? o ¿vas a emprender una acción que cambie la situación?

Por último, os dejo una frase dura para la reflexión: “Quejarse es el pasatiempo de los incapaces.” (Hugo Ojetti)

Consecuencias de trabajar en negro

Consecuencias de trabajar en negro

¿Qué es el dinero negro?

El dinero negro es dinero opaco al fisco. Puede ser de dos tipos; dinero negro procedente de actividades delictivas (tráfico de drogas, contrabando de armas, prostitución, extorsión, trabajo ilegal y, últimamente, terrorismo…); y dinero negro oculto a Hacienda, que no ha sido declarado, generalmente para eludir el pago de impuestos. Ese dinero negro puede proceder de actividades económicas lícitas.

¿Qué es la economía sumergida?

Se puede entender como un intercambio de bienes y servicios que no está controlado fiscalmente y se registra, en mayor o menor medida, en casi todos los países del mundo. la economía sumergida provoca unos efectos negativos directos tanto en los trabajadores como en las empresas y en la sociedad en general.

Consecuencias para los trabajadores

Trabajar sin contrato genera una gran desprotección en todos los ámbitos: social, médico, económico o laboral. El hecho de tener un accidente que impida al empleado desempeñar su labor le condena a pasar un tiempo sin percibir ningún tipo de ingreso por baja, al carecer de coberturas ante un siniestro. Si falleciera sin haber cotizado a la Seguridad Social el tiempo establecido, su cónyuge tampoco tendría una pensión de viudedad. Y en caso de despido, el empleado tampoco tiene por qué percibir una indemnización del empresario, ya que no está contratado de manera legal.
Los efectos negativos de la economía sumergida también se notan al cobrar la pensión por jubilación. Quienes hayan cotizado menos tiempo del estipulado no tendrán derecho a recibir esta renta, que disminuirá para quienes hayan realizado trabajos de espaldas a la normativa durante periodos largos.

Consecuencias para las empresas

El prestigio es uno de los aspectos que impulsa el crecimiento de los negocios, y con la explotación laboral se consigue dinero, pero no una buena reputación. Las compañías que despojan de sus derechos a los trabajadores pueden ser descubiertas en las inspecciones laborales y fiscales. Cuando esto ocurre, se les imponen graves sanciones. Las empresas que operan de esta manera tienen mayores dificultades para consolidarse en el mercado y pervivir a lo largo del tiempo.

Los defraudadores no pueden acceder a subvenciones públicas u otro tipo de inversiones, ya que para ello tienen que aportar una documentación que podría desenmascararles.

Consecuencias para el consumidor y la sociedad

La reducción de los impuestos recaudados. Si un empresario no da de alta al trabajador o este cotiza por un número de horas menor y cobra una cantidad “en negro”, deja de pagar un porcentaje que permite el sostenimiento del estado de benestar.

La economía sumergida no contribuye a sostener los gestos. Pero estos defraudadores sí disfrutan de los servicios que ofrece el Estado, las comunidades autónomas o la Administración local: acuden a la sanidad pública, transitan por las carreteras, asisten a colegios y bibliotecas. Restan calidad de vida a quienes contribuyen a mantener estos servicios e incluso les quitan la posibilidad de acceder a ellos. Esto supone una desincentivación de los comportamientos responsables.
El riesgo de pobreza extrema es mayor también en los países donde abunda el empleo en precario. Al no tener ningún respaldo del sistema (en forma de subsidios de desempleo, pensiones por jubilación o viudedad, bajas laborales, etc.), la persona, ante un largo periodo sin trabajo, puede verse abocada a la exclusión social.